domingo, 3 de julio de 2011

1 + 1 = No es simplemente 2

El ser humano es, como todos sabemos, un sin fin de complejidades que en el fondo nos hacen sencillos. Nuestro día a día se produce en compañía de muchas personas con las que nos relacionamos y entablamos una relación. Esta relación (ya sea intima, de amistad, sexual,...) no es producto del azar.

No buscamos relacionarnos con cualquiera que se cruce en nuestro camino; nos aproximamos a otras personas por las que nos sentimos atraídos. Sentimos atracción por esas personas lo que nos predispone a evaluarlas positivamente. Esto lleva a querer pasar el tiempo con estas personas y finalmente dar con el refrán, el roce hace el cariño.


Muchos son los factores que nos llevan a sentirnos a gusto con alguien ya sea por proximidad, por semejanzas (sobretodo en actitudes), por frecuencia y en definitiva, por ser próximo a eso que queremos en nuestro entorno cotidiano.

Una simple amistad, un/a 'compi' de batallas, compañeros de trabajo,... cualquiera es el/la candidat@ perfect@ para crear un vinculo. Esas personas que a nuestro alrededor nos protegen y van conformando de una manera o de otra la red social de cada persona.

En esta red hay incorporaciones y bajas pero lo que si persiste son las ganas de compartir experiencias. Cuando una baja se produce duele y no se supera fácilmente pero llega el punto donde todos somos más fuertes que la propia situación y vemos en otras personas un nuevo despertar.

Somos seres sociales que queriendo o sin querer compartimos un sin fin de cosas con otr@s. Así y todo, hay momentos en que buscamos alejarnos de todo y tod@s para vivir en nuestras propias carnes un poco de soledad. O más bien, vivir un poco nuestra individualidad. A veces estamos tan pendientes de nuestras relaciones que nos olvidamos de que somos individuos, que a parte de la compañía, necesitamos ese punto de inflexión para renacer.


Compártete con los demás pero sin dejar en el camino la propia peculiaridad

¡¡¡¡¡¡ Nos vemos en la locura !!!!!!

Leer más...

martes, 24 de mayo de 2011

¿DIFICULTADES...., DONDE?

En ocasiones nos sorprendemos de como somos capaces de sobrellevar situaciones que a primera vista son difíciles. Llevamos con gran entereza los momentos tan poco agradables que nos pone por delante la vida, la sociedad y la gente que tenemos alrededor. 

En cambio, hay otras personas que con la mínima contrariedad se hunde sin saber bien por donde salir. Ve mermadas sus posibilidades para vivir en un mundo lleno de dificultades y problemas.


¿Donde radica una de las diferencias entre estos 2 tipos de personas? En el fenómeno llamado RESILIENCIA.

Este fenómeno se refiere a la capacidad para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves.  

Hay personas que aún habiendo vivido una situación traumática, han conseguido encajarla y seguir adelante con el desarrollo vital habiendo incorporado esa parte de su vivencia en su bagaje experiencial. En un principio, la resiliencia era considerada como patológica por los expertos pero actualmente se considera como una ajuste saludable a la adversidad. 

Pero, ¿que factores pueden ayudar a que alguien afronte una situación adversa de manera satisfactoria? Según Teitelman y Arazi hay 3 bases sobre las que se sustenta esta capacidad:

1) La capacidad de juego: saber ver las cosas desde otra perspectiva utilizando siempre el sentido del humor. Tomar el reto como lo que es, un reto, e intentar divertirse afrontándolo. 

2) Capacidad de afrontar las situaciones con un sentimiento de esperanza: para ello es fundamental a alguien alrededor del que poder 'engancharse'. Un apoyo y estímulo continuo puede ayudar a la persona resiliente. 

3) El auto sostén: un mensaje que elabora la propia persona para sí misma. Un mensaje cargado de positivismo a la hora de afrontar la situació difícil ("yo puedo conseguirlo").

Entrenando esto no implica que de repente seamos personas resilientes, pero si puede ayudar a sobrellevar situaciones que vemos difíciles. 

Las dificultades se superan, las cobardías son las que no nos dejan. Sé valiente y surge de tu ser


¡¡¡¡¡¡ Nos vemos en la locura !!!!!!

Leer más...

jueves, 7 de abril de 2011

RASGOS DE PERSONALIDAD (1ª Parte): NARCISISMO

Muchas son las características de personalidad que nos identifican y que nosotr@s identificamos en los demás. Esto es algo común, pero a veces no somos capaces de clasificar a esas personas que a nuestro alrededor se mueven. 

Así, empezando con este post y siguiendo con algunos más, se intentará que de una manera más ordenada podamos identificar como somos y como son l@s otr@s. 

Hoy empezamos con el narcisismo. ¿Como es una persona con características narcisistas? ¿Cual es su manera de actuar con los demás?


La persona narcisista es un individuo con sentimientos de grandiosidad, necesidad de despertar admiración en los demás e incapacidad de empatizar con la gente, es decir, incapacidad por tener aprecio genuino por otras persona.

Esta carencia de afecto genuino no va a impedir al/la narcisista declararse enamorad@ o asegurarnos que siente un aprecio a nuestro trabajo y a nuestra persona, pero su querencia es siempre interesada. Lo que en verdad le motiva es sentirse admirad@ y atendid@ por los demás.

En multitud de ocasiones sobrestima sus capacidades y presupone que todos coinciden en valorarle como él/ella mism@ se valora. Suele fantasear sobre sus logros, sobrestimando su aportación y despreciando la de los demás.

Cuando una persona narcisista se sumerge en un grupo suele intentar desplazar al líder atrayendo hacia sí los elementos más débiles, a los que mima para recibir sus elogios. Pero cuando tiene responsabilidades directivas puede ser peligroso para el grupo. Para empezar va a rechazar cualquier amago de crítica e incluso puede tomar medidas en contra de aquellos que se han atrevido a criticarle. 


De alguna manera, podemos saber su manera de actuar observando unos simples detalles que a priori pasarían desapercibidos pero que nos dan la clave para tener el control.
  • El narcisista inteligente es un manipulador exquisito de la relación interpersonal. Va a hacernos creer que le importamos pero en realidad somos un peón para su juego. Cada persona tiene asignado un valor específico en su estrategia. 
  • Otra pista significativa para detectar a un narcisista es el desprecio que muestra hacia la gente sencilla que "no pinta nada".
  • El/la narcisista orienta sus relaciones interpersonales de manera muy operativa. Las amistades se hacen según el provecho que se puede sacar de ellas, y eso es válido incluso a nivel de sus relaciones íntimas: la pareja es un medio para reforzar su autoestima.
  • Los buenos sentimientos pueden simularse para impresionar a los demás o conseguir sus fines, pero nunca son sentidos de manera genuina. 
  • Suelen atravesar frecuentes crisis depresivas. La más pequeña crítica puede hacerles contactar con la realidad, y entonces se desencadenan crisis profundas. 
La mejor manera de no caer en sus redes es tener bien presentes estos factores y procurar no caer en el placer que producen los halagos profesados hacía nuestra persona ya que, en el fondo, no son verdaderos. 

¡¡¡¡¡¡ Nos vemos en la locura !!!!!!

(La DSM-IV divide los trastornos de la personalidad en 3 grupos basándose en la similaridad de los síntomas. Esta agrupación clasifica al trastorno narcisista de la personalidad dentro del grupo B (trastornos dramáticos, emocionales o erráticos), de trastornos de la personalidad. Estos trastornos de personalidad tienen en común un sentimiento excesivo de la propia importancia. Así, se incluyen en este grupo el trastorno límite de la personalidad, el trastorno histriónico de la personalidad y el trastorno antisocial de la personalidad)

Leer más...

martes, 29 de marzo de 2011

QUIERO MÁS

Las metas a conseguir son muchas y rigen nuestro día a día durante toda nuestra vida. Son las que nos mantienen activos, moviendo recursos y consiguiendo (o no) aquello que anhelamos con tanta ansia.

Siempre vemos nuestro horizonte lleno de lo que queremos conseguir esperando que el camino escogido nos haga llegar hasta ello, procurando tomar las decisiones oportunas.


Todos debemos tener ambición, debemos saber lo que queremos y llegar hasta el fin para conseguirlo.

En sí, la ambición es el simple deseo de conseguir unas metas concretas que la persona se propone; una vez logradas son sustituidas por otras diferentes. Se dice que las personas ambiciosas llegan a más en la vida, logran sus objetivos con éxito, mientras que los que carecen de ambición se conforman con pocos logros y no suelen plantearse nuevas metas.

Pero, ¿que pasa cuando logramos lo que queremos y no lo disfrutamos? ¿esa ambición puede llegar a empañar nuestro feliz momento? Pues siento decir que sí.

No es un aspecto tan malo como parece en un principio. Simplemente debemos saber cual es la causa por la que no nos sentimos bien con el 'logro logrado'.

Todos hemos vivido el momento disfrute del logro pero de repente nos enganchamos con otra cosa sin poder vivir el momento ni poder saborear el éxito. Dejamos la celebración para entrar en nuevas preocupaciones y retos. Uno de los retos puede ser ir a por más. La gratificación de haberlo conseguido dura 5 minutos para posteriormente desvanecerse y ser sustituida por retos más complejos (suele ser sobre el mismo tema). En definitiva, no estamos del todo contentos con aquello logrado... una pena.

Pero puede haber otra causa. Tal vez no era lo que queríamos realmente, no teníamos bien planteado nuestro objetivo y, nos gusta conseguir algo, pero no nos llena como aquello que de verdad queremos.

Incluso podemos llegar a pensar que nuestro logro no es para tanto y decidimos no perder tiempo en festejarlo. Vivimos en un mundo tan rápido que no queremos perder tiempo y simplemente seguimos sin más a por la siguiente meta, con sus retos asociados y sus decisiones a tomar.

No dejemos de disfrutar nuestros logros, seamos ambiciosos pero reconfortados con los éxitos cosechados a lo ancho de nuestra andadura. Seamos felices con lo que tenemos pero nunca nos conformemos. Vayamos más allá de nuestra mirada corta y veamos nuestros éxitos aunque sean pequeños.


¡¡¡¡¡¡ Nos vemos en la locura !!!!!!

Leer más...

lunes, 7 de marzo de 2011

DON'T WORRY, BE HAPPY

Tod@s tenemos días y días, mejores y peores, pero no siempre vienen influidos por aquello que hemos vivido a lo largo de la jornada. 

Esas mañanas en las que nos despertamos con la 'depre' o sin saber como, nos levantamos de 'happy'. Esos estados de animo que sin saber, invaden nuestro cuerpo y nuestra mente para tener un día feliz o un día triste. 


El estado de animo depende de lo que pensamos, de lo que sentimos y finalmente repercute en nuestro estado físico. Un día nos vemos l@s más guap@s del mundo y otro no nos podemos ver en el espejo por vernos horribles. 

Pero lo que no sabemos es que nosotros tenemos la clave para cambiar, somos quienes tenemos la decisión de seguir como estamos o cambiar a un estado mejor. La mente tiene la capacidad de cambiar de un estado a otro de forma inmediata y cuando esto ocurre, todo a nuestro alrededor cambia. 


Cuando nuestro estado refleja felicidad no lo querremos cambiar pero ¿y si la tristeza embarga nuestro ser? ¿que podemos hacer para cambiar esto?
  • Recordar las experiencias positivas del pasado nos puede ayudar en el presente a recuperar un estado de animo más positivo. Las emociones se pueden inducir haciendo que una persona las recuerde. 
  • Se pueden cambiar las reacciones físicas para hacer aquellas contrarias a las que nos están perjudicando. Si no queremos salir de casa, debemos salir y que el sol nos de en la cara, y de paso nos ponemos morenit@s.
  • Podemos potenciar ciertos estímulos que estén asociados a emociones positivas. Al ver estos estímulos, se desencadenarán todos aquellos aspectos que van con él. 
  • El pensar diez cosas positivas que hemos hecho en los últimos días o lo que vamos a hacer, nos puede abrir los ojos para ver que en el fondo, no somos tan tristes como pensamos. 
En definitiva, nosotr@s tenemos la llave para sentirnos bien. En el momento que nuestras perspectivas cambien, veremos nuestro entorno y a los demás de una manera diferente. Si nosotr@s cambiamos, no cambia estrictamente todo aquello que nos envuelve sino nuestra manera de verlo.


Ponerse en un estado de más recursos es una forma de salir de estados emocionales negativos y dirigirnos a unos con mayor proyección positiva. ¡¡¡¡¡¡ Nos vemos en la locura !!!!!!
Leer más...

domingo, 27 de febrero de 2011

LA VIOLENCIA CREA VIOLENCIA, PERO TAMBIÉN INSENSIBILIDAD

En el mundo actual nos bombardean con anuncios, ofertas, informaciones, modas y distracciones desde las pantallas televisivas y el cine, desde las páginas de las revistas, y desde Internet. Para impactarnos, para despertarnos de nuestro sueño colectivo, los medios de comunicación recurren a estímulos cada vez más fuertes y provocadores. La violencia figura entre ellos, la cual es muy eficaz a la hora de captar la atención; pero, como cualquier estímulo, pierde sus efectos con la repetición.


Una escena violenta que de por si nos debería causar un gran impacto, muchas veces nos deja 'con ganas de más'. No que queramos más actos violentos sino que nuestro umbral está tan alto que 'necesitamos' una violencia más agresiva para sentir realmente un impacto sobre nosotros.

La violencia ya se ha convertido en una parte más de nuestro día a día, sin ser conscientes del todo que esa exposición está haciendo mella en nosotr@s. Esa exposición no nos hace invulnerables sino todo lo contrario.

Seguimos siendo igual de vulnerables o más, ya que no llegamos a clasificar de una manera correcta esos actos de violencia que nos muestran. La clasificación que hacemos puede llegar a ser errónea poniendo en categorías muy bajas un acto violento que debería ponernos los pelos de punta. Entonces, si no ponemos en categorías correctas la violencia que vemos, ¿realmente estamos seguros afrontando este tipo de interacción? ¿seremos capaces de movilizar los recursos necesarios para hacer frente a la situación? ¿o simplemente vivimos en un letargo del que no queremos salir por miedo real a enfrentarnos al mundo violento que nos rodea?


Todo esto no significa que actualmente haya más violencia sino que somos más próximos a distintos tipos que antes no conocíamos. Esto lo podemos achacara a la globalización la cual tiene sus pros y sus contras. Una contra podría ser que estamos más próximos a actos violentos que antes ni se nos pasaban por la cabeza. Esos actos crueles y despiadados que inundan nuestro día de mañana a noche, los vamos incorporando a nuestro bagaje y va poniendo su semillita para engendrar un monstruo en nosotros.

Todos somos responsables de manera directa o indirecta de engendrar violencia. Debemos ser conscientes del enorme papel que jugamos en el mundo, no estamos solos, todos convivimos y todos podemos aportar nuestro granito de arena para mejorar las cosa. Cualquier acto de violencia nos mata un poco por dentro a todos...

Si afortunadamente aún eres sensible a la violencia, no veas el siguiente vídeo (Amnistía Internacional)


Tal vez, viendo el lado 'positivo' podemos decir que somos más insensibles a la violencia pero nos hemos vuelto sensibles ante la sonrisa o la lágrima de un niño, ante una escena de amor, ante un gesto amable,... Esta sensibilidad puede ser el contrapunto a tanta violencia y nos permite hacer del mundo, un lugar mejor para mantener todas estas cosas buenas que empezamos a apreciar. Parece inaudito pero estamos más expuestos a una bofetada que a una sonrisa...

No lo permitamos, apreciemos una sonrisa antes que un golpe


¡¡¡¡¡¡ Nos vemos en la locura !!!!!! Con una sonrisa

Leer más...

lunes, 21 de febrero de 2011

¿LA SOCIEDAD SOMOS TODOS O TODOS SOMOS SOCIEDAD?

En definitiva, la respuesta a esta pregunta nos puede llevar a pensar en el todo que formamos unos con los otros. Estamos en un engranaje que no para y al cual debemos adaptarnos si no queremos quedar fuera. Las normas, las limitaciones, los privilegios, los consensos sociales,... van marcando nuestro camino sin ser del todo conscientes.


Nos debemos a las normas y nos debemos a aquello que socialmente está bien visto. En sí, nos debemos al Civismo. Este término se refiere a las pautas mínimas de comportamiento social que nos permiten convivir en colectividad. Se basa en el respeto hacia el prójimo, el entorno natural y los objetos públicos; buena educación, urbanidad y cortesía. Se puede entender como la capacidad de saber vivir en sociedad respetando y teniendo consideración al resto de individuos que componen la sociedad siguiendo unas normas conductuales y de educación que varían según la cultura del colectivo en cuestión.

Pero llegados a un punto, ¿puede el civismo chocar con el carácter individualista y egocéntrico que tenemos los seres humanos? ¿somos capaces de ver más allá de nuestros pies?

Pensamos que con nuestros actos no modificamos la sociedad y que una simple persona no tiene el poder suficiente para hacerlo. Pero hay que decir que los pequeños actos son los que conforman nuestra vida y van marcando nuestro camino y el de la sociedad. Tal vez no se pueda conseguir una sociedad completamente justa pero si aproximarnos a unos parámetros similares. Si decidimos no actuar porque los otros no lo hacen, entonces seremos iguales todos, llevando con nosotr@s una pasividad imperiosa.

No debemos ser parte del problema, debemos intentar ser parte de la solución. Ser conscientes que tod@s tenemos una responsabilidad social, que lo que hacemos, afecta a los demás, de manera positiva o negativa. Nuestros actos forman parte de la sociedad y si nos dejamos llevar por el egoísmo, seguiremos siendo un escalón más en el problema.

Las soluciones pasan por tod@s y cadaun@ de nosotr@s, tenemos más poder de lo que pensamos, un simple gesto de amabilidad puede alegrarle el día a alguien. Pero también un mal gesto es capaz de hundir a otr@.

No seamos un 'problema', formemos parte de la solución. 


¡¡¡¡¡¡ Nos vemos en la locura !!!!!!
Leer más...

sábado, 12 de febrero de 2011

MOMENTO INSIGHT

Insight es un término inglés que significa literalmente 'destello de la conciencia' y se usa particularmente en psicología para designar la comprensión intuitiva de algo. Mediante un insight el sujeto 'capta' e 'internaliza' una verdad revelada que trasciende su propio estado de conciencia, su propio ser. 

Puede ocurrir inesperadamente, después de un trabajo profundo o por alguna experiencia relevante. Esto lleva a cambios radicales en la conducta de los sujetos, ya que afecta no sólo la conciencia de sí mismo sino de su relación con respecto a la conciencia universal, donde el todo es más que la suma de las partes.


Los bloqueos están presentes en todos, y a lo largo de nuestras vidas vivimos diversas situaciones que nos dejan en un impasse. No sabemos que hacer o hacía donde ir. En muchos casos un punto determinante es cuando nos sucede algo que en un segundo nos cambia. No sabemos a ciencia cierta como nos cambia pero lo que si sabemos es que algo ha pasado.

Ese algo nos puede hacer ver las cosas de manera distinta, nos puede trastocar planes que teníamos definidos, e incluso nos deja en un estado de vulnerabilidad inesperado. No somos del todo conscientes que nuestra mirada ha cambiado, que las prioridades pueden ser otras y tal vez, llegamos a apreciar de una manera verdadera aquello que tenemos. 

El pasado se queda atrás, las malas experiencias desaparecen, dejando siempre un poso a tener en cuenta en el futuro. No se vive del pasado, ni tampoco del futuro, simplemente se vislumbra un presente hasta ahora desconocido. Disfrutar de las pequeñas cosas, dejando atrás los prejuicios y las malas caras, sentir emoción con cada paso que se da, sonreír al menor rayo de luz y ver, sin niebla, un panorama maravilloso.  

La rabia, la culpa, el enfado, la ira y la decepción se mezclan con un positivismo envidiable, una felicidad desbordante y una mirada limpia. Toda esta mezcla crea confusión, sin perder de vista todo lo que se ha vivido hasta ese momento. El simple hecho de caminar se convierte en un sin fin de sentimientos desbordantes que dejan a la vista lo vulnerable que puede llegar a ser uno.

Un segundo, tan sólo un segundo es lo que hace falta para desencadenar este insight que nos puede aportar una clara conciencia, comprensión y sentimiento en lo más profundo del ser respecto al significado de las conductas personales, y gracias al cual pueden darse las modificaciones positivas de la personalidad.

Esa luz que necesitamos nos puede llegar en cualquier momento, incluso en los peores. Esa luz que indirectamente hemos creado sin ser conscientes. Esa luz que a partir de ese momento luchará por ver y dejar ver nuestra realidad.


¡¡¡¡¡¡ Nos vemos en la locura !!!!!!

Leer más...

jueves, 10 de febrero de 2011

LA INTERACCIÓN DE LOS NIÑOS ACTUALES

Os voy a contar algo que he visto hoy y me ha resultado curioso. 


Estando por la calle me he encontrado con un niño de unos 4-5 años (no tendría más) el cual, como cualquier niño, estaba trasteando no muy lejos de su madre. Subía y bajaba escaleras, saltaba, buscaba complicidad con la gente adulta de su alrededor,... vamos lo que hacen los niños. En ese preciso instante apareció otra mujer con su hijo que al parece es compañero de 'cole' del primer niño. Ha sido entonces cuando su pauta de actuación se ha visto truncada por un objeto: una consola portátil. 

Si, efectivamente, ha sido una fracción de segundo en la que el niño ha caído poseído por la fuerza sobrehumana de este artilugio, siendo el niño hipnotizado a su merced. El simple hecho de haberle enseñado la consola ha llevado al niño a cesar sus aventurillas para adentrarse en el mundo virtual. 


Entonces los dos se han sentado juntos en un pequeño escalón metidos 'en una burbuja' donde nada ni nadie importaba, solo la videoconsola. Sus caras de felicidad lo decían todo: habían encontrado la panacea para divertirse un rato. En ese momento me he preguntado, ¿que clase de interacción siguen los niños de hoy en día entre ellos?

Recuerdo mis tiempos 'mozos' donde una videoconsola era un juguete más con el que jugar, no era el centro de nuestras vidas. El salir a la calle, jugar, ser gamberros (pero inocentemente), estar con los iguales para divertirse,... todo eso ha ido cambiando a lo largo de los años. 

Las pautas para relacionarse entre los niños han cambiado, su dominio de las nuevas tecnologías es un aspecto a resaltar viendo como en unos minutos aciertan a usar un aparato que a nosotros nos habría costado mil años. Sus gustos y preferencias han cambiado y se han adaptado a los nuevos tiempos. Quienes parece que no nos adaptamos somos los adultos que vemos en estos comportamientos aspectos extraños. 

De la pantalla de TV a los videojuegos, de los videojuegos al PC, del PC a Internet, los niños exploran todos los formatos y abren su mente a todas las formas de comunicación y manejo de alternativas en la búsqueda de soluciones para resolver sus enigmas.


El gran desafío al que nos enfrentamos los profesionales junto con la sociedad es cómo conectar este mundo de tecnología y la educación para convertir este proceso en un aprendizaje positivo.

Sin duda, los niños saben muchas más cosas de las que un adulto de hoy sabía a esa edad. Es más, probablemente sepan más sobre tecnologías que la mayor parte de los adultos actuales. El problema puede estar en el fácil acceso y rápido uso de las nuevas tecnologías lo que no da tiempo al desarrollo del criterio de selección.

Hay que tener en cuenta en los tiempos que vivimos, ser conscientes que los niños han cambiado, su entorno ha cambiado y lo único que han hecho es adaptarse a él. Hemos de ser consciente que debemos guiar su camino para que no se convierta el mundo tecnológico en el único para vivir la vida. Hay mucha cosas buenas más allá de una pantalla y debemos dejar que lo exploren. Claro que la tecnología ha de estar presente, es algo inevitable, pero dejar el camino abierto a que su curiosidad investigue un amplio abanico de experiencias muy ricas en conocimientos. 

¡¡¡¡¡¡ Nos vemos en la locura !!!!!! 
Leer más...

jueves, 3 de febrero de 2011

EL ROL DEL PROFESIONAL

¿Ser psicólogo es ejercer el oficio de la psicología? En sí, es la primera idea que se nos puede venir a tod@s a la cabeza. Pero, ¿hay algo más?

En la concepción que tiene la gente de lo que es un psicólogo prevalece la idea de que hemos de ser fríos para afrontar las situaciones a las que nos vamos a encontrar en terapia. Tal vez se confunda el ser profesional con ser frío.

Un psicólogo es un ser humano más, una persona, y como tal se puede sentir afectado por las historias que ha de escuchar. Señoras y señores, no somos de piedra, también sentimos, e incluso, si nos pinchan, sangramos... de verdad lo digo... 


Tod@s tenemos problemas en nuestras vidas y a todos nos viene bien hablar de ellos, ya sea con un/a profesional o con un/a amigo/a. Los problemas ajenos nos influyen, al tiempo que los nuestros pueden afectar a los que tenemos alrededor. Somos seres sociales que se nutren de experiencias propias y ajenas, alimentando nuestro bagaje personal. Estas son las que nos forman para afrontar la vida, quedándonos con aquello útil y desechando lo inútil (que suele ser mucho, por desgracia).

Un buen profesional debe saber donde empieza y donde acaba su aspecto personal. Llegado el momento de tener a una persona enfrente que requiere nuestra visión como profesional, debemos saber que en ese preciso instante no somos los problemas que tenemos, somos la escucha activa que espera la persona.

Hay que saber nuestro papel en cada situación, y en la situación de terapia, nuestros problemas no tienen cabida. De puertas a fuera, somos nosotros mismos, de puertas a dentro, somos profesionales. 

No se trata de fingir, ni de ser lo que no somos, creo que nunca debemos perder nuestra manera de ser y, en cierta manera, nuestra espontaneidad como persona: hay que ser, sin ser.

Un buen profesional sabe dejar fuera sus problema, poner toda su energía y potencial con el objetivo de intentar ayudar a la otra persona e integrarlo en su vida. El buen profesional muestra su ser más natural, empatico y autentico dejando entre ver su esencia pero nunca sus problemas. Un buen profesional debe estar preparado y abierto para ayudar a la persona que tiene delante, no para que esa persona le ayude a él con sus problemas. El buen profesional se implica, no es superficial ni crea una falsa apariencia sobre lo que es, simplemente muestra aquello bueno que puede ayudar. Y así podría escribir muchas líneas más,...

En definitiva, si, el psicólogo es el que ejerce el oficio de la Psicología, pero detrás hay una persona, que sufre y ríe como todo el mundo. No somos fríos, no somos calculadores y mucho menos somos manipuladores, somos lo que somos sin ser todo aquello que no debe estar en terapia.

¡¡¡¡¡¡ Nos vemos en la locura !!!!!!

Leer más...